Whirlpool compite hoy con 4 modelos repartidos en 3 capacidades, de 12,000 a 18,000 BTU, y se consigue en 4 tiendas. Comparando cada modelo contra la mediana de su propia capacidad —que es la única comparación que dice algo, porque el precio lo manda el tamaño—, Whirlpool sale en promedio un 29% por debajo del mercado.
En consumo la diferencia también se nota: sus equipos gastan un 17% más de electricidad que la mediana de la misma capacidad. Con tarifa EEGSA y ocho horas diarias, un Whirlpool sale en promedio Q364 al mes de luz, o sea unos Q4,368 al año. A diez años eso son Q43,680 de electricidad: casi siempre más de lo que cuesta el equipo, y es la razón por la que acá insistimos tanto con el consumo.
3 de los 4 modelos son inverter y el resto, convencionales. En cobertura van de 20 a 30 m², así que alcanzan desde un dormitorio hasta una sala grande o una oficina. Todos son de tipo split.
Esta lectura sale de los precios y las fichas técnicas publicadas por las propias tiendas, no
de opiniones ni de pruebas de laboratorio. Cómo calculamos el consumo y con qué tarifas está
explicado en la metodología.