Samsung compite hoy con 3 modelos repartidos en 3 capacidades, de 12,000 a 24,000 BTU, y se consigue en 1 tienda. Comparando cada modelo contra la mediana de su propia capacidad —que es la única comparación que dice algo, porque el precio lo manda el tamaño—, Samsung sale en promedio un 23% por encima del mercado.
En consumo está en la media de su capacidad, sin diferencias que cambien la decisión. Con tarifa EEGSA y ocho horas diarias, un Samsung sale en promedio Q369 al mes de luz, o sea unos Q4,428 al año. A diez años eso son Q44,280 de electricidad: casi siempre más de lo que cuesta el equipo, y es la razón por la que acá insistimos tanto con el consumo.
Toda la línea Samsung que hay disponible es inverter. En cobertura van de 20 a 40 m², así que alcanzan desde un dormitorio hasta una sala grande o una oficina. Todos son de tipo split.
Esta lectura sale de los precios y las fichas técnicas publicadas por las propias tiendas, no
de opiniones ni de pruebas de laboratorio. Cómo calculamos el consumo y con qué tarifas está
explicado en la metodología.